En marzo de 1966 Lamborghini presentó en el salón de Ginebra el que iba a ser uno de sus coches más emblemáticos, el Lamborghini Miura P400, con un motor V12 de 3,9L y un excelente diseño de carrocería realizado por Bertone.
No son ningún secreto las referencias que hay entre Lamborghini y el mundo de la tauromaquia. Así mismo, este coche fue bautizado con el nombre de una de las ganaderías españolas más conocidas dentro del mundo de la tauromaquia; Miura, cuyos orígenes se remontan al siglo XVIII.
Todo esto sucedió sin pedirle ningún tipo de permiso a la familia.
No fue hasta pasado 1 año de su comercialización que Ferruccio Lamborghini se desplazó personalmente con un Lamborghini Miura desde Madrid hasta Lora del Río, Sevilla (lugar donde se ubica la finca de los Miura) acompañado por el representante de la marca en España.

La historia de este coche se escribe a finales del año 1962, cuando Porsche se retiró de la Fórmula 1 sin hacer gran revuelo, se fue para no volver. Con un simple motivo: para Ferry Porsche nada de la Fórmula 1 y su tecnología se podía transferir a los vehículos que ellos vendían y diseñaban. Es por eso, que desde Stuttgart empezaron a focalizar en competiciones donde sí lo permitían como era la categoría Gran Turismo y las carreras de resistencia, donde Porsche brillaba y su desarrollo de nuevas tecnologías sí que las podían extrapolar a sus diseños al público.

Ferruccio Lamborghini y enseñándole el Miura P400 a Eduardo Miura.
A Don Eduardo (Miura) le gustó el coche y le pareció un gran honor que un vehículo de alta gama llevase su apellido. Y como era habitual en esa época, todo el asunto del nombre del coche quedó solucionado con un apretón de manos.
Hace un par de años se celebró el 50 aniversario del Miura y 23 de estos Lamborghinis se reunieron en la finca de la familia Miura.

Eduardo Miura y Ferruccio Lamborghini.














